
HISTORIA DE LOS CENTROS COMERCIALES
No podemos ignorar, aunque quisiéramos pasar ya esta página de nuestra historia, que el auge de los centros comerciales en Colombia es una clara consecuencia de la inseguridad de las calles y locales mercantiles, que se tomó nuestras ciudades con particular sevicia a partir de los años 70. Aunado a este grave problema se presentó una creciente invasión de los espacios públicos, así como un visible incremento de la indigencia y mendicidad, entre otros factores. Para las pymes del comercio era una cuestión vital buscar refugio en un lugar seguro, donde sus clientes se sintieran también cómodos y seguros.
Este dilema llevó a los constructores y comerciantes a pensar en propuestas llena de imaginación para superar este problema del mercado. Fue entonces cuando empezaron a tomar fuerza las propuestas de los centros comerciales en una ciudad de Medellín que había iniciado un largo y trágico recorrido de inseguridad y desbarajuste urbano, mientras Bogotá caía en un profundo sopor en su calidad de vida.
En todo caso, pasados casi cuarenta años del inicio de esta propuesta de solución del sector privado el boom actual de centros comerciales en todo el país, en ciudades grandes, intermedias y pequeñas, ha hecho crecer enormemente el sector y hace imperativo que organizaciones como la nuestra lideren su desarrollo, de la mano de políticas públicas adecuadas. En Colombia registramos, según datos consolidados de FENALCO, 460 centros comerciales, de cualquier tamaño. De estos centros 246 están afiliados al Gremio.
La mayor concentración de estos centros, como es lógico, está en Bogotá, con 180. Es de recordar, en justicia, que en Antioquia nació el primer centro comercial de Colombia con la apertura de San Diego en 1972, y hoy la región tiene la mayor concentración per-cápita, con más de 150 paseos y centros comerciales. De hecho, el inusitado auge en Medellín ha llevado a que planificadores e inversionistas busquen soluciones al problema de la saturación de centros comerciales, especialmente en determinados sectores, ya que algunos de los locales se encuentran desocupados. Por estas razones, entre otras, nuestra convención de centros comerciales, que se efectuará el mes entrante, será en esta ciudad.
Los centros comerciales de Colombia son equiparables y en algunos casos superiores arquitectónicamente y mejor administrados que muchos malls norteamericanos. Además, están adaptados a nuestras necesidades sociales y se mezclan la más variada y moderna oferta de productos, con bancos, academias, consultorios médicos y hasta oficinas del gobierno.
Para los estratos medio y bajo los centros comerciales son alternativas viables al papel que cumplen los clubes sociales de las clases altas. Así como en los clubes los socios disponen de sitios bonitos, seguros y con excelentes servicios de restaurantes, peluquerías, gimnasios y lugares de esparcimiento, los centros comerciales prestan estos mismos servicios y otros más, con una alta calidad y de manera absolutamente abierta a la población, que escoge cuáles de esos servicios desea pagar o sencillamente disfrutar de unas atractivas instalaciones donde pasear sin costo alguno.
En estos espacios, por supuesto, se dan los mejores escenarios para que los empresarios del comercio y su clientela intercambien productos y servicios con las mayores garantías para todos. Los centros contribuyen también enormemente a la formalización de la economía y facilitan la labor del Estado, en muchísimos aspectos, incluyendo el tributario, del cual deriva el bienestar general.
Han sido expresamente concebidos para solucionar los inconvenientes de toda urbe que se expande, como lo son, por ejemplo, las grandes distancias, la congestión vehicular, la escasez de parqueaderos, la dificultad de comprar todo bajo un mismo techo y economizar tiempo en ese tipo de diligencias.
Absolutamente todos los detalles se tuvieron en cuenta, aunque la infraestructura de servicios adicionales varía. Básicamente consiste en sucursales de entidades bancarias, cajeros automáticos, auditorios, teatros, fuentes de soda, cafeterías, sitios de recreación para los niños, lugares para restaurantes, comidas rápidas y muchas otras comodidades.

